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Mostrando entradas de enero, 2016

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Me gusta, entre otras cosas, porque a su lado mi pasado son cien pájaros en la mano y yo volando. Me gusta, entre otras, porque es capaz de no mirarme a los ojos y seguir viéndome, porque me habla de hipotecar el presente por un futuro incierto, me gusta porque me promete cruzándome los dedos. Me gusta, pero también me gustan otras. Me gusta porque cuando hablo de vivir el mundo es el resto y ella es la que suma.  Me gusta porque a su lado miro a la libertad a la cara, la toco la beso me veo ahí y entonces nunca me atrevo a irme del todo por miedo a ser libre sin sus alas. Me gusta porque conoce el respeto dentro y fuera de lo eterno, de todo y no teme porque sabe que siempre entre mil opciones tengo una elección. No teme porque sabe que mis siempre no son de verdad, no teme porque cuando soy yo el que promete, sólo necesitamos descruzar los brazos para sentirnos en casa. Me gusta, pero también me gustan otras. Me gustan mil mentes, pero su cabeza en la...

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Voy a apagar la luz porque no quiero verme.  Cada día me preguntan cuándo voy a madurar. Mi idea es nunca. De verdad, no te empeñes, que la vida pasa factura, y se nota. ¿No lo notas? Mira, anota esto: La última vez que viajé en coche estuve pensando en el futuro, ¿y cuándo no? ¿Dónde irán a parar todos aquellos presentes que se sacrifican por mañanas?, para que luego digan que el mañana no existe. Mírate. Salgo de trabajar, me monto en un coche que no es el mío, pero me hace sentir tan cómodo que nunca será el mío. Quito el seguro, el parasol ¿para qué? Ni idea, pensaba que lo que necesitábamos era luz. Arranco, marcha atrás, intermitente y salgo. Diez minutos de viaje, mucha música y aún más ganas de escucharme. Quito el volumen y me doy al play. Divago, pienso en alto, hablo con mi hoy, con este cuerpo que vive -dice- el momento, pero que vive -de lleno- atormentado. Una tormenta sin nombre o quizá con demasiados, una tormenta sin calma o quizá con demasiada, una...

Yo sólo quiero.

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Yo sólo quiero que me limpies la cara de soltero, que te bebas mi amor a chupitos y me cojas la mano con cuidado como cuando empezé a soñarte. Yo sólo quiero que me borres del mapa y me señales siempre a tu lado, que me digas que encontrarme ha sido una suerte y me invites a seguir plantando tréboles. Yo sólo quiero que me escondas los relojes y te olvides de parar el tiempo, que salgas de trabajar y caigas rendida en mi cama, que me mires como siempre como cuando aún no éramos de nadie. Yo sólo quiero quitarme esta capa de existencia, que me pesa y me cubre, que me remueve y me paraliza, una capa de vida que me aleja. Yo sólo quiero vivir sin saber que puedo perderte, vivir sin saberte, saber que vivir es morir lentamente.(Sin ti) No pido tanto sólo quiero querer querer solo quiero sin temer al pasado, temer sin querer y amarte los miedos. A fin de cuentas, sólo quiero morir contigo, que seas mi capa y me recuerdes que la existencia no es una carga si eres...

Quien sabe olvidar?.

Siempre que he querido he necesitado huir.  Necesito la soledad como el poeta necesita su herida con cremallera para encontrar un remanso de paz donde poder no querer olvidar a gusto. A solas. Necesito estar solo para mañana estar contigo. Necesito esta noche conmigo, abrazar la cama de lado a lado y no encontrar nada que me desvíe del placer de no sentir nada en mi piel. La certeza del intacto placer.  Esta noche quiero mirarme al espejo fijamente hasta que mi campo de visión reduzca la mirada al pasado y sólo pueda desear volver. Volver para ver cómo me fui.  Aplaudirme. Visualizar la escena en silencio, sin dejar de mirarme.  La última vez que eché la vista atrás me mareé, pero enseguida me recogí el alma antes siquiera de la primera náusea. Qué estómago tan débil se tiene cuando te dejan de querer.  A sabiendas de que puedas ser tú esta vez quien me devuelva mi desfallecido vientre, esta noche me gustaría mirarte de frente y dec...