Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2015

El amor se escribe bonito y se hace salvaje.

Imagen
Comerte con los ojos, Acercarme lentamente a ti cuando no me estés mirando y susurrarte al oído que llevo pensando en como quitarte hasta el último centímetro de tela y piel desde que te tuve a menos de cincuenta metros. Seguir la jugada con un leve beso en la nuca mientras cojo aire, te huelo y aparto tu pelo con dulzura hacia la izquierda.  Te susurro: 'Te deseo'. Y sonrío sabiendo que tú te muerdes el labio inferior mientras recorres tu tripa con la mano, impaciente. Entonces te desabrocho dos botones de la camisa cuidadosamente planchada. Tres, ni uno mas ni uno menos. Los justos para deslizar el hombro de la camisa hasta tu codo y comenzar a besarte y morderte. Después aumento el numero de botones al aire a cinco, y tu camisa queda colgando de tu pequeña cintura de avispa, que tantas noches alegres me ha dado - Y tantas noches de insomnio provoca -. Deslizo mis manos por tu pecho, recreándome en cada centímetro de dedo que meto bajo tú sujetador de encaje, que aunque ...

Diferencias.

Imagen
Ya sé la gran diferencia entre ser el que le grita al tren desde la estación para que no parta sin él y el que ve como se llena la pantalla de carga sin hacer nada: El sabor de tus labios. Es cierto lo que dicen sobre el buen vino, que se hace esperar, yo no me cansé de perseguir al tren y ahora tus besos saben a flor, porque ya te expliqué eso de que contigo las flores pierden el plural; Que también saben a la nostalgia de saber que los echaré de menos incluso antes de limpiarme tu saliva de mis labios, también un poco a victoria, como la de un derbi que ahora me importa lo mismo que el resto del mundo: Nada; A eso de 'saber que besas aun mejor que como te soñé mil veces' (y mira que pensé que eso era imposible), a años de cocción, como la mejor droga de diseño; Incluso noté un poco de sabor a niñez como la ilusión de un crío en harapos cuando su profesora le limpia el polvo de la cara, pero sobretodo sabían como deben saber las nubes, como debe saber el infierno con un...

La comida si gime sabe mucho mejor.

Imagen
Que muchas veces he hablado de que soy carnívoro, que me gustas poco hecha y que la comida, si gime cuando la muerdes sabe mucho mejor, por cruel que eso sepa. Mira, tengo que confesarte que, de tantos bocados que le he pegado al mundo me acabé atragantando con tu boca. Que suerte la mía ¿Eh? También confieso que me gusta más la carne si es tuya, muslo o pechuga, como siempre. Como siempre contigo, que con las demás sabría distinto, sin ese no sé qué y un qué sé yo que me pone no sé cómo. Pero bueno, que todo esto venía por otra cosa, que acabo de irme por las ramas (de tu espalda). Confesarte que, cuando te apetezca, pide un cuarto de siglo en esa barra de bar donde nos conocimos, igual te confiesan que están de oferta y que nos hacen un dos por uno.

Se llama VIDA.

Imagen
Hola vida, si, te escribo a ti, después de tanto tiempo y hoy me siento fuerte, cómodo y erguido por eso de la buena postura.  Te escribo porque tenemos que hablar. En este caso yo escribo y tu te manchas con la tinta invisible que pueda marcar un teclado.  En fin lee, escucha o sonríe porque al fin y al cabo todo esto ya lo sabes. Has cambiado, me has cambiado y has cambiado todo, mi alrededor, mi día a día y mis sueños. Me cambiaste pesadillas por noches sin querer dormir porque era uno de mis sueños lo que sonaba conmigo mucho más arriba de aquellos desentonos a destiempo, casi siempre los jueves, aquellos que odiaba y ahora, esas noches me pregunto que coño estaba yo haciendo cada vez que me sonríen.            Me has cambiado el bochorno de ver por los suelos a reinas con corona por conocer a princesas que me ratificaron que lo de la monarquía es perder el tiempo y que rey puede llegar a serlo cualquiera sin tener que construir ...

Volver a empezar,...a querer.

Imagen
Todo lo que vino después, fuiste tú. Tú, robando mis palabras, deshaciendo mis textos. Tú, olvidándote de todo y acordándote de mí. Fuiste tú, la que invitaste a asomarnos al abismo. Tú, la que apostaste todo a mi morado sin saber qué pasaría con tu azul. En una noche te hiciste conmigo, en una única noche me sacaste de mí. Y es que no puedo no pensar que tus manos no estén hechas de versos, que hemos tardado tanto tiempo en encontrarnos que a veces me parece un suicidio. Que has tardado diez años en felicitarme la vida con un “felices tú”, porque no estás feliz por la tardanza, sino por habernos cruzado. Felices nosotros, que aguantamos la distancia y soportamos los segundos sin vivirnos. Felices tú y feliz vida te dieron. Feliz vida podriamos darnos. Felices y buenas noches me gritan tus latidos. Porque supe que subir al cielo era escalar por tus caderas, y entendí que todos los caminos llevaban hasta a ti. Me enseñaste que el atajo se escondía en tu clavícula,...

Derramo palabras para escribir felicidad

Imagen
Un día me preguntaron que esperaba de la vida y respondí: "De la vida dejé de esperar cuando me arrebataron mi siempre, cuando todos mis sueños volaron sin ser cumplidos , dando por hecho que tenían alas y se marcharon con las huidas. La vida me dijo que esperara mi casualidad y yo me negué porque ya no creía en sus días ni en sus avisos. Me ofrecía 86400 segundos en directo y sin cortes  pero no me dijo que los que no viviera se perdían.  Parece obvio, sí, pero esperaba guardarlos. Opté por no contar y empecé a vivir, o mejor, dejarme vivir.  Me vivieron, se cansaron y algunas se fueron, pero otras permanecieron.  Hasta el final, como valientes. No digo que quien se fue se apellidase cobarde,  seguro se llamaba inteligente.  Al escuchar previsión de lluvia dijeron “me voy al sol”  y me dejaron con la tormenta pero con mil paraguas que yo había cuidado. La vida me eligió para que la disfrutara, me quitó mis buenos...

21 motivos para que el fin del mundo nos pille bailando

Imagen
21 motivos para que el fin del mundo nos pille bailando: 1-Bailando. Sería necesario un último baile antes de marcharnos definitivamente. Y no me digas porqué, sólo sería necesario. 2-Bailando para conocer tus movimientos, tus traspiés, tu compás conmigo antes del final. 3-Bailándo(nos) en una cama, en una calle, en un rincón, pero bailando. 4-Bailando porque no conozco mejor manera de dejar esto que no sea a tu ritmo. 5-Bailando para llevarnos una última vez. 6-Bailando con la timidez de nuestro primer encuentro. 7-Bailando con la timidez de nuestras segundas veces. 8-Bailando conmigo de fondo, contigo a mi lado y con la vida anunciándonos que se despide. 9-Bailando nuestras manos bajo la torre Eiffel, o encima, o da igual, bailando en París. 10-Bailando en el coche, en cada trayecto que hice hasta a ti. 11-Bailando en el frío hasta entrar en calor. 12-Bailando en cada vez que te digo “ven” y no vienes. 13-Bailando en las veces qu...

Viaje tántrico

Imagen
Nunca fui religioso, pero si que creo en ella. En su puta forma de romperse en acordes de mi música, totalmente desnuda. Puede que no crea en nada más, Pero peregrino todos los días al puto bar de siempre (que es 'el de siempre' desde que no recuerdo una vida sin su culo), como en algún tipo de viaje tántrico necesario, le rezo a una cerveza de barril que no es mi favorita (pero si la suya), y espero que me responda entrando por la puerta como por arte de magia. Sonriéndome como el primer día, ignorándome como el segundo y atravesándome el cielo de la boca con su lengua el tercero, como si me fuese al día siguiente a librar dios sabe que puta guerra y supiera que no iba a volver. Como si existieran otros acordes, que no fueran los suyos.