Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2015

Chica del pelo largo.

Imagen
Recuérdame, chica del pelo largo, porqué pestañeé contigo. Hoy he vuelto a pensar en ti, y me ha costado respirar, como si ahora me atragantase por la magia recibida, o por la falta de ella. Sigo siendo ese idiota que prefiere presumir de haberte perdido que coger un peta sentarte en un banco cualquiera, y explicarte porqué me pesan tanto estas manos, porqué tengo miedo, porque tengo miedo no es la primera vez que me oyes decirlo y es cierto estoy acojonado de hacerte preguntas, y no aparecer, ya, en tus respuestas. Sigo dándole vueltas a todo, chica del pelo largo, cuando me decías que siempre estarías en mí, te juro que me imaginé otra cosa. No perdiste las alas ni en mitad de la huida nunca dejaste de ser exacta ni siquiera al enamorarte de nuevo ni siquiera al aceptar mi propuesta de distanciarnos absurda, por cierto, ahora que la veo. No sé en qué momento pudo parecerme buena idea no saber de ti a pesar de nunca estar a tiempo, a la hora de la verdad nu...

Las modas ( y mi futuro hijo) .

Imagen
A nuestros hijos les vamos a contar que la moda era ser poeta,  vestir desaliñado (cuanto más mejor),  salir a un bar cualquier noche y encontrarte estereotipos de prototipos estereotipados,  gente con sombrero roído por las juergas que dicen nacer de un par de cervezas.  La moda era coger un lápiz y un papel y tachar el nombre de alguien que nunca más iba a volver,  enredar su pelo en versos recién salidos del cuento que te cuentan cuando les preguntas sobre qué les mantiene tan vivos si están tan solos.  La moda era rodear preguntas y hablar de todo retóricamente para que no te pregunten de algo que no tienes ni puta idea, ir a quedadas en las que había de todo menos poesía, y buscar alguna cara desconocidamente conocida para mirarla de reojo y sonreír a escondidas. A nuestros hijos les diremos que éramos modas, pero ¿qué no lo es? Seguro que cuando ellos cumplan los veinte escucharán a Jackson, querrán ser héroes sólo por una noche y...

Insultantemente hermosa.

Imagen
Hay tantos momentos en los que querría hablarte, tantos tréboles de cuatro hojas escondiendo una, por si los lobos... Tú sabes. Vuelven. Hay toneladas de música sueltas por ahí, jugando a hacer sonreír un mundo que hace lo imposible por destrozar todo lo puro de sus habitantes. y yo, no hago más que sentirme más víctima y menos verdugo por momentos, aferrándome a lo poco que me llena, agarrándome desesperado al bordillo de unas poesías. A menudo llego a casa y me siento como un crío apretando los dientes como si el corazón fuese a salirse de mi boca, cerrando los ojos y repitiendo para dentro: venga va, se acabó la broma. Vuelve. No hubo ningún beso de despedida y a decir verdad, no tengo muy claro que eso fuese malo, no hubiera sabido como darte un beso y saber terminarlo como último. no hubiera sabido como afrontar esto de otra forma que no fuese la de siempre: ahogarme en un mar de faldas por si sonaba la flauta, y alguna resultaba ser, no sé, la tuya. Sigo perdido en...

Tengo el destino en modo aleatorio.

Imagen
No sé bien si esto lo he vivido o lo he soñado -es mi fea costumbre contigo-, pero hace ya un tiempo que todo me parece una buena pesadilla. Podría mentirte igual que mentí a otras cuando te escribía a ti y decirte que este es el último vómito con un poco de olor familiar. Hueles a margaritas, nunca te lo dije, siempre estaba con eso de cómo suenas o a qué sabes, pero desde que lavaste toda mi ropa antes de devolvérmela no paro de recordar cómo hueles. Cuando te marchaste te cambiaron por un huracán. No puedo evitar notar un pellizco de sutil ironía en todo esto. Tengo tus miradas colgadas al cuello. No sé por qué no las tiraste al mar, estoy seguro de que allí habrían estado menos mojadas. Está claro que los que dicen que el frío sólo es ausencia de calor no han tenido el placer de desconocerte. Hoy leí de rebote una frase: 'Tengo el destino en modo aleatorio' supongo que me siento un poco así, me he tirado diez años girando en torno a un m...

Cada vez.

Imagen
Cada vez que entro a unos grandes almacenes  me quedo mirando el sofá en el que pasaremos los domingos,  contemplo la cocina donde haremos el amor,  toco la manta que verá todas las películas de los lunes por la noche,  enchufo la cadena de música que pondrá la banda sonora de nuestros días,  me tumbo en la cama que protegerá nuestros sueños,  enciendo las luces que serán apagadas por nuestras ganas de hacernos,  busco la mesilla en la que descansará tu libro preferido,  miro el blanco del techo para el día que me toque echarte de menos  y subo dos plantas, dirección hogar.  Camino sobre un suelo que parece de terciopelo, como tu piel,  y pienso en nuestra habitación,  en el armario que te vestirá cada mañana de mi vida,  en tu ropa en ese suelo,  en la bañera de espuma que te limpiará de miedos  mientras el espejo donde te reflejas en futuro me observa.  Cada vez que voy a...

De camino.

Imagen
Me he recorrido tus fotos otra vez y he conseguido percatarme de detalles que antes obviaba: Tu boca. No me preguntes por qué pero cada vez que la miro siento una cosa distinta. Es difícil pasar por alto tu boca,  pero es que sólo sé besarte desde arriba.  También me he fijado un poco más en tus ojos, son más claros los días de lluvia, el agua se fusiona con tu verde y, a veces, me ahogo por querer verte, ya sabes, fenómenos naturales.  He contado en tus manos cada una de las líneas de vida que tienes grabadas y me he reafirmado:  Sólo hay una recta. Y lleva a tu casa. Me he perdido por querer encontrarte, por ansiar entrelazarme y rezarle a tu pelo. Estoy de camino y me he quedado parado en un cruce, el de tus piernas.

Si huele a quemado,soy yo.

Imagen
Esto es una puesta de largo bastante cruel. Hablamos de dientes, sí, al menos por ahora. Hoy es uno de esos días que vendería mi alma, mis manos o mi palabra por un simple abrazo sorpresa con sabor a traición. No me queda mucho más con lo que jugar, aunque no lo creas yo ya iba con el all in antes de ver las cartas. Creo que en ningún momento soné inocente, pero tampoco lo pretendía. No me conoces y me odias porque me pierdo. (Tienes toda la razón.) No tengo más que un puñado de besos y un ejército de caricias sin una razón, clara, para invadirte. He visto ciudades enteras hundirse por sonrisas menos bonitas que la tuya, así que sigue baraja otra vez, que aquí vamos a seguir jugando. No soy millonario, pero vamos a compartir esta última cerveza. También puedo susurrarte en voz baja que en casa tengo algunas más. Si me termino de sincerar, lo cierto es que no hay cimientos más allá de lo que ves, me derrumbo fácil, y casi a diario,y a diario me despierto más fue...

Feliz Navidad.

Bueno, yo os quiero felicitar las navidades de forma diferente, a si que atentos: Coloquen la mano derecha sobre el hombro izquierdo y aprieten fuerte y la mano izquierda sobre el hombro derecho y vuelvan a apretar fuerte, ¿ya? ¿no lo sienten? Acaban de recibir un abrazo a distancia. ¡Feliz navidad y felices fiestas a todos! A los que me conocéis ya sabéis como me ha cambiado la vida,y a los que no,también os lo voy a agradecer,agradeceros todo el apoyo mostrado durante el año,a los que me veis,me seguís, a los que me escucháis ,me leéis, y sobretodo me regaláis una sonrisa. Este año próximo viene cargado de propósitos , proyectos y sueños que nunca dejaremos de luchar por conseguirlos,así que espero me sigáis acompañando en este viaje  y que este 2016 venga cargado de mucha felicidad, sonrisas y alegrías, muchísima salud y sobre todo trabajo para todos. Que no se nos olvide brindar por la gente que ya no esta, por las personas que dejaron de formar parte de nuestra vida, para ...

Dolía tanto.

Imagen
Dolía tanto que no quería escribirlo. Dolía tanto que no quería escribirlo para no pensarlo, pero no lo podía evitar. Dolía tanto que no sabía describirlo.  No tenía ni idea de cómo llamar a esa puta sensación.  Lo único que sabía era que no me gustaba. En realidad lo odiaba.  Si hubiera tenido que explicar a alguien qué sentía,  cómo o por qué dolía,  hubiese confesado que llevaba una hora llorando,  que me estaba ahogando,  que no sabía qué hacer, que quería saber, que deseaba poder, pero era incapaz.  Impotencia.  Nunca estaba a la altura, nunca lo estaría,  lo había asumido pero seguía queriendo, seguía deseando.  No podía ser tan difícil.  Quería poder hacer felices a las personas que me importaban.  Quería tener esa fórmula mágica, conocer los secretos.  Quería aunque fuera no dejar sombras de tristeza y decepción.  Pero querer no servía de nada.  A esa conclu...

Resacas sin ti.

Imagen
A cualquier cosa le llaman resaca. Y sí, léelo con un intento de voz de zombie gracioso. I Podría contar las noches sin ti en ibuprofenos, eso y días, esta vez son lo mismo. Cuanto más lejos te pongo es cuando más cerca estás, y cada vez tengo menos idea de nada. II Acéptalo: No existe la persona que logre borrar tu nombre de mi agenda. III Empecemos por tu boca, No tienes boca, niña, tienes fauces. y esas ojeras de las que presumes no tienen ni siete diferencias con esa orilla de mar donde siempre quise hundirme contigo. IV A veces te pones gris y me cuesta más hacerte cosquillas que promesas. (Sigo sin tener ni puta idea.) V No me sigues en esto del edm pero sabes pegar saltos.                                  Eso también es importante. VI Un último apunte: No he vuelto a hacer poesías ...

Carta de despedida.

Carta de despedida de una amiga.Una verdadera amiga. Gracias Iris. Te conocen, pero no saben cómo te amas. Has sido para muchas todo lo que no he conseguido que seas para mí. Te han vestido de primavera y has dormido encima de tumbas repletas de flores mientras el cuervo de tu corazón observaba cómo llorabas al amor. Te han puesto del peor invierno que pasó por tu bufanda por culpa de ese maldito olor a querer vivir en algunas pestañas cual deseo ansiado de tropezarse con la primera ráfaga de viento que gritara tu nombre. Has sido el estribillo de una canción, eso que todo el mundo repite una y otra vez y que yo nunca me aprendo. Has vivido en más poemas que en tu propio cuerpo y te han subido a millones de trenes con destinos donde nadie te esperaba, pero tu siempre bajaste, siempre quisiste hacerlo y lo sé porque conozco la canción que habla de ello. Te han mirado más ojos que versos se han colado en tu retina y mira que es difícil eso de caer en tus manos,...

Te he visto.

Imagen
He visto cómo te desatas los cordones, cómo te desabrochas la chaqueta, cómo te sueltas el pelo, cómo. Cómo te frotas los ojos para ponerte en la boca que los sueños te pesan, cómo te calientas las manos con el aire que me robas, cómo. Cómo eres capaz de colarte entre mis dedos sin rozarme, cómo abres todas las puertas para después saltar por la ventana, como una suicida con esperanzas de ser salvada. Cómo. Cómo te atreves a entrar en mi vida totalmente desnuda, sin soltarme. Cómo osas frotarme, calentarme, dejarme sin aire. Cómo me cuelas por tus poros para quitarme los miedos, cómo me encierras en tu casa y me señalas la ventana. Cómo. Y por qué. Dime cuándo y te juro que no salto pero me asomo contigo.

Puedo decir Nunca.

Imagen
Recuerdo la última vez que volví a mirar a la primera vez. Vestía de negro y yo estaba enfundado en un pijama de invierno manta. Era nuestra quinta despedida definitiva. Yo no dejaba de contar los días que hacía que no la veía hasta que la volví a ver, entonces volvía a empezar.  Nunca me salían las cuentas, nunca salía de mi cabeza. Fueron dos años y medio de destrucción masiva, ella era una mina antipersonas y yo vaciaba el plomo de mis pies en su cuerpo. Nos queríamos a matar. Quinientas sesenta y siete noches después me dejó entre dos paredes mentales. Una hacia el vacío y otra hacia la soledad de su pelo rizado. Era capaz de perder la noción del tiempo en ese parque de atracciones, era viable la vida a su lado hasta que sacamos nuestras armas y enterró su hacha de guerra en mi espalda. Me mató. Ni siquiera sabía por qué, pero así lo hizo. Consiguió abrirme en canal, engancharme, logró mi dependencia emocional de sus muñecas, le denuncié por...

Poesía no eres tú.

Imagen
Voy a operarme a corazón abierto hasta que consiga sangrar unos versos que respiren amor. Me asusta pensar que puedo vivir sin ellos y haya conseguido dar de sí el oxígeno que me dejaron en un último adiós. Pero es que no puedo pedirle poesía al corazón si no tengo la antología de una mirada. No puedo rezarle a diez mil religiones si no encuentro los motivos por los que arrodillarme. Sigo soñando mi último beso antes de olvidarme al sueño y aunque hace tiempo que no sé de eso, tengo que admitir que desde que te vi vivirte es soñar con los ojos abiertos. Y te juro que me estoy inventando verbos para hacer justicia a esa maldita sonrisa. Al final no van a tener razón los poetas, y las mejores letras sólo salen cuando reina la alegría. Pero sé que es porque no han tenido el placer de hacerte sin papel. Así que qué van a saber ellos de poesía si versarte es lo más cerca que han estado de tocarte. Poesía no eres tú, amor poesía es lo que haces con mi vida....