Chica del pelo largo.
Recuérdame, chica del pelo largo, porqué pestañeé contigo. Hoy he vuelto a pensar en ti, y me ha costado respirar, como si ahora me atragantase por la magia recibida, o por la falta de ella. Sigo siendo ese idiota que prefiere presumir de haberte perdido que coger un peta sentarte en un banco cualquiera, y explicarte porqué me pesan tanto estas manos, porqué tengo miedo, porque tengo miedo no es la primera vez que me oyes decirlo y es cierto estoy acojonado de hacerte preguntas, y no aparecer, ya, en tus respuestas. Sigo dándole vueltas a todo, chica del pelo largo, cuando me decías que siempre estarías en mí, te juro que me imaginé otra cosa. No perdiste las alas ni en mitad de la huida nunca dejaste de ser exacta ni siquiera al enamorarte de nuevo ni siquiera al aceptar mi propuesta de distanciarnos absurda, por cierto, ahora que la veo. No sé en qué momento pudo parecerme buena idea no saber de ti a pesar de nunca estar a tiempo, a la hora de la verdad nu...