Desde aquí.
Me gustaría decirte ahora, desde donde vivo, que es la
primera vez que estoy en paz con el mundo porque es
la primera vez que he dejado de estar en guerra conmigo.
Ya no tengo nada que perder, hace tiempo que me di cuenta.
Siempre hablé desde el otro lado de la muralla,
hice recovecos para mirarte de reojo a través de las grietas y tú,
robando las ganas al mundo a punta de pistola,
besaste mis cimientos hasta deshacerlos,
traspasaste mi Berlín y descubriste mis Americas.
Te querría con los pies en la Tierra y las manos a tientas,
te amaría con la cabeza en las nubes y el corazón en tu boca.
Quizá muerdas, pero nunca dolerá tanto como un adiós.
No he venido a recordar el dolor, ni tu belleza,
hay gente que lo sabe hacer mejor que yo,
por si esta fuera mi última carta:
Me gustaría decirte que lo siento, siento desazón en las entrañas,
un vacío en el pecho, el nudo en la garganta donde te columpias,
un disparo en la sien, una parada cardíaca.
Siento a la vez cómo te pido con todas mis ganas,
de saber quién soy nunca estaría si no es contigo.
Te hablo ahora, desde donde vivo, con toda la angustia
de besar cada noche a la certeza de quererte conmigo.
Quiero decirte que desde que ya no muero por nadie,
vivo menos cada segundo.
Nunca te lo dije, pero me entretuve mirando al futuro
mientras mi presente se ponía cada día aquellos vaqueros de festival,
cómo me hubiera gustado besarte con aquella canción de fondo,
ésa que habla de la vida como si hubiera visto reírte.
Supongo que escribo esto por si esta fuera mi última carta,
para decirte todo lo que ya te dije con la mirada y
quizá nunca sabré hacerlo con las palabras.
Lo cierto es que te quiero querer.
Te quiero querer como seguramente no sepa hacerlo nadie,
porque nadie es tan desastre como el mío.
Te quiero querer con todos los poros de mi cuerpo,
con cada centímetro de la piel que queda impregnada de ti.
Te quiero querer como ahora tú seguramente querrás a otros,
con la misma calma, con la misma saliva que me atraganta.
Te quiero querer a pulmón abierto, con los ojos cerrados,
como se ama la primera vez que te roban un beso.
Te quiero querer, ahora que me haces perder el tiempo mirando una pantalla,
imaginando que algo cambia en esa conversación donde ya nadie dice nada.
He visto más de cien veces cómo desaparecía la única luz que iluminaba nuestros restos.
Pero no he venido a contarte esto, por si esta fuera mi última carta:
Me gustaría decirte que ahora, desde donde vivo,veo razones,
y me sobran motivos para salir a buscar a alguien que todavía no se ha ido.
Te quedas conmigo, ahora estás sonriéndome, vuelvo a ver tu rostro,
ya no hay rastro de aquella huida.
Desde aquí, desde donde vivo, suena cada mañana el vinilo de unos buenos días.
No hay tanto espacio para tanto cariño.
Te quiero querer.
Te quiero amar con desesperación como cuando te sueño.
Te quiero amar con desesperación como cuando te sueño.
Ahora, desde aquí, desde donde vivo,no me quiero desvanecer con un adiós sin un hasta luego,
no me quiero diluir entre tu recuerdo,
quiero despertar y volver a dormir siempre acariciando tus pechos.
Te quiero querer.
Te quiero amar con desesperación ahora que puedo.
Te quiero amar con desesperación ahora que puedo.
Nunca sabré explicarte lo que haces con mi vida.

Comentarios
Publicar un comentario