De tanto perder,aprendí a ganar..De tanto llorar,se me dibujó esta sonrisa..Conozco tanto el suelo que ya solo miro al cielo..Toqué tantas veces fondo,que cada vez que bajo me llaman por mi nombre y ya ni me quieren ver..Me asombra tanto como es el ser humano,que aprendí a ser yo mismo..Tuve que sentir la soledad para aprender a acompañarme..Intenté ayudar tantas veces a los demás,que aprendí a esperar que me pidan ayuda..Hago solo lo que debo y de la forma que me da la gana y los demás que hagan lo que quieran..Vi tantas liebres correr sin sentido,que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido...Hoy,como muchas noches...me voy a dormir con una sonrisa que no me cabe en mi cara..con una felicidad que en mi pecho me aprieta..porque que bonita es la vida cuando valoras cada instante,cada mirada,cada litro de sangre que corre por tus venas,porque no es mas feliz el que mas tiene,sino el que mas valora lo que vive
Hay algo maravilloso en la mente humana.
Hay algo maravilloso en la mente humana: su capacidad para montarse películas sin presupuesto, sin guion y sin comprobar nada. Antes la gente preguntaba. Era una costumbre curiosa: alguien tenía una duda… y preguntaba. Ahora no. Ahora la gente dirige, produce y protagoniza su propia película mental en cuestión de segundos. Por ejemplo: alguien te ve serio cinco segundos. Y automáticamente empieza la producción. Primero el guion: “Está enfadado conmigo”. Luego el desarrollo del personaje: “Seguro que es por lo que dije hace tres semanas”. Después la trama secundaria: “Bueno, claro… si es que nunca le he caído bien”. Y ya para cuando han terminado los créditos finales, tú solo estabas pensando si te quedaba leche en casa. Pero claro, preguntar sería demasiado sencillo. Y además arruinaría toda la narrativa. Imagínate que preguntas: —¿Te pasa algo conmigo? Y la otra persona responde: —No, estoy cansado. Fin. Se acabó la película. Dos minutos de duración. Ni drama, ni traición, ni...

Comentarios
Publicar un comentario