Prefiero cien mil veces que me insultes a tener que traducir otro silencio de esos que acaban como siempre,como el aire insuficiente de un suspiro.
Prefiero que me odies al extremo a que olvides sin esfuerzo mi existencia,que me lleves de tu mano hacia la muerte,a vivir sin que ello a ti te importe.
Quiero que me busques en el café de las mañanas,que me sorprendas desnudo pensándote en el baño,que te inventes toboganes que nos lleven al sofá,pasadizos de deseo entre tus ojos y los mios,que prefiero tus muslos a cambiarme por otro o tus besos con lengua y mi lengua sin ti.
Que me muestres tus nuevas pecas fruto de este verano y el rumbo perdido si me falta tu aliento.
Que prefiero que existas,a tener que inventarte.

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