Una putada.
Esto es una putada.
Es así, no se me ocurre otra forma de empezar este poema.
Una putada es estar horas sin poder garabatearte las piernas
sin firmarte con saliva alrededor del ombligo,
sin comerme el mundo a través de tu boca.
sin firmarte con saliva alrededor del ombligo,
sin comerme el mundo a través de tu boca.
Ya te lo advertí.
Se me da mal fingir,... "Amor",
y se me ven las intenciones a la lengua.
Se me da mal fingir,... "Amor",
y se me ven las intenciones a la lengua.
No te imaginas lo largo que puede llegar a ser la llegada del invierno
cuando no puedes refugiarte bajo unas pestañas.
Ahora vivo con mi sonrisa pensante,
solo coqueteo con el borde del vaso de whiskey
-con dos hielos, que suena mejor.-
solo coqueteo con el borde del vaso de whiskey
-con dos hielos, que suena mejor.-
y me he divorciado del sueño para hacer de héroe en tus peores pesadillas.
Ocupo estos pocos relampagueos de lucidez en clavar chinchetas
en esa foto de carnet que tanto odio y que nunca quise regalar para ver si acabo sangrando algo,
pero ¿Qué quieres que te diga?
Ni siquiera me siento solo sin ti.
en esa foto de carnet que tanto odio y que nunca quise regalar para ver si acabo sangrando algo,
pero ¿Qué quieres que te diga?
Ni siquiera me siento solo sin ti.
Odio no poder tocarte,
odio no hacerte mía,
pero sobretodo,
sobre todas las cosas,
odio tener en la punta de mi lengua
odio no hacerte mía,
pero sobretodo,
sobre todas las cosas,
odio tener en la punta de mi lengua
todo un mundo que
enloquece por la tuya,

Comentarios
Publicar un comentario