No vas a provocarme más heridas
ni más Mediterráneos en las mejillas.
Tu nombre me da asco,
cuando alguien lo pronuncia es vómito en mis oídos,
lo escucho y se me llena la sangre de pieles de plátano,
el amor se resbala dentro de mí
y se abre la cabeza.
No eres el cementerio donde quiero descansar
no me gusta tu frío
tu roca
tu piel
ni tus besos,
regálaselos a otro.
Qué mal mientes,
pero no tan mal como abandonas
ni tan mal como quieres.
Me voy
a cualquier lugar sin espejos,
donde las persianas no puedan bajarse,
donde nadie hable de ti.
Me voy,
caminando hacia delante y no hacia atrás como cuando aún te quería.
Me estoy yendo sin que nadie me empuje.
Hoy me baño en pelotas
en el charco de lágrimas que derramé hace mucho tiempo por ti.
Hoy me he encontrado
como se encuentra un billete de 50 en unos vaqueros,
qué suerte he tenido.
No voy a volver a algo y a alguien como tu:
he quemado el mapa.
ni más Mediterráneos en las mejillas.
Tu nombre me da asco,
cuando alguien lo pronuncia es vómito en mis oídos,
lo escucho y se me llena la sangre de pieles de plátano,
el amor se resbala dentro de mí
y se abre la cabeza.
No eres el cementerio donde quiero descansar
no me gusta tu frío
tu roca
tu piel
ni tus besos,
regálaselos a otro.
Qué mal mientes,
pero no tan mal como abandonas
ni tan mal como quieres.
Me voy
a cualquier lugar sin espejos,
donde las persianas no puedan bajarse,
donde nadie hable de ti.
Me voy,
caminando hacia delante y no hacia atrás como cuando aún te quería.
Me estoy yendo sin que nadie me empuje.
Hoy me baño en pelotas
en el charco de lágrimas que derramé hace mucho tiempo por ti.
Hoy me he encontrado
como se encuentra un billete de 50 en unos vaqueros,
qué suerte he tenido.
No voy a volver a algo y a alguien como tu:
he quemado el mapa.

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