Dejemos en paz a Morfeo
Dicen que cuando no puedes dormir es porque estas despierto en el sueño de otra persona.
Yo debo llevar revoloteando por los sueños de alguien ya unos años.
Creo que a esto lo llaman consuelo
pero a mi me parecería más lógico llamarlo 'sinsuelo'
al fin y al cabo así me siento yo
cuando pienso en lo que seguro te estoy haciendo en alguna otra parte,
como si estuviera flotando por el aire,
pero de tu mano.
Flotando por el aire que me falta en las noches como esta,
noches en las que mis sabanas ya no huelen ni saben a ti.
Noches en las has dejado minas antipersona en forma de pequeñas hebras de color cerveza
que me hacen cosquillas en la costillas
y es tan efectivo que aun no pegué ojo,
tanto que ni siquiera me lo planteé.
Dicen que nadie se convierte en musa haciéndote feliz,
y yo solo les digo que nadie puede afirmar estar vivo
sin haberse perdido al menos una vez en el mapa de tu espalda.
Porque todas estas noches sin dormir,
todos los fondos de botella,
todos los poemas con tu perfume,
todas las canciones que solo hablan de ti,
todos estos kilómetros de más,
todos esos besos de menos...
No hacen más que recordarme que sigo vivo,
que me das la vida.
Y posiblemente el día más pensado tiraré mi ropa al suelo de tu habitación,
las cartas sobre tu mesa,
mis pelotas a tu tejado,
el caparazón pasará a ser solo para las tortugas
e iré a por ti (me dejes o no) a por todas,
con un As en cada manga
y un full de corazones y orgasmos bajo la mesa.
Que ya toca hacernos la guerra
y dejar al bueno de Morfeo en paz.
Creo que a esto lo llaman consuelo
pero a mi me parecería más lógico llamarlo 'sinsuelo'
al fin y al cabo así me siento yo
cuando pienso en lo que seguro te estoy haciendo en alguna otra parte,
como si estuviera flotando por el aire,
pero de tu mano.
Flotando por el aire que me falta en las noches como esta,
noches en las que mis sabanas ya no huelen ni saben a ti.
Noches en las has dejado minas antipersona en forma de pequeñas hebras de color cerveza
que me hacen cosquillas en la costillas
y es tan efectivo que aun no pegué ojo,
tanto que ni siquiera me lo planteé.
Dicen que nadie se convierte en musa haciéndote feliz,
y yo solo les digo que nadie puede afirmar estar vivo
sin haberse perdido al menos una vez en el mapa de tu espalda.
Porque todas estas noches sin dormir,
todos los fondos de botella,
todos los poemas con tu perfume,
todas las canciones que solo hablan de ti,
todos estos kilómetros de más,
todos esos besos de menos...
No hacen más que recordarme que sigo vivo,
que me das la vida.
Y posiblemente el día más pensado tiraré mi ropa al suelo de tu habitación,
las cartas sobre tu mesa,
mis pelotas a tu tejado,
el caparazón pasará a ser solo para las tortugas
e iré a por ti (me dejes o no) a por todas,
con un As en cada manga
y un full de corazones y orgasmos bajo la mesa.
Que ya toca hacernos la guerra
y dejar al bueno de Morfeo en paz.

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