Un lunes cualquiera.
De verdad que anoche quería actualizar, pero me quedé dormido en el intento.
En el intento de pensar un tema que no fueses tú,
porque ya te tengo muy quemada, que no vista ni usada, desgraciadamente.
Me convencí de que por la mañana sería mejor
y me eché en la cama pensando que había demasiado espacio
(seguramente demasiado espacio desde que no te llevo
en volandas a ella a las cinco de la mañana, que me conozco).
Me he despertado hace un rato, empapado en sudor
y lo primero que he pensado ha sido
que vaya putada que no sea tuyo (el sudor digo).
Seguro que todo esto es porque nos hemos
pasado un sueño más haciéndonos
el amor o follando como locos
(contigo siempre es tan difícil ver la diferencia).
De verdad que esta mañana quería actualizar,
pero no hay poesía que hable de ti bailando infinitos sobre mi cintura,
ni hay métrica que describa como perdías la ropa por la habitación ni,
por descontado, existe corazón o alma que soporte escribir
algo medianamente a la altura de una noche como esta (contigo).
Esta es una de esas mañanas en las que
ni la masturbación es una salida, solo me llevaría un chasco.
Un chasco que me llevaré igualmente a la calle en media hora,
con ganas de ti, cansado y pensándote.
Es una putada empezar el día sabiendo que lo mejor acaba de terminar.
Y de verdad que querría actualizar esta tarde,
pero seguramente aun esté pensando en ti y
no quiero que te canses de mi, quiero que te canses conmigo.
Pues eso, deberían darte las gracias cuando escribo,
pero también deberían culparte un poco cuando no lo hago.
En el intento de pensar un tema que no fueses tú,
porque ya te tengo muy quemada, que no vista ni usada, desgraciadamente.
Me convencí de que por la mañana sería mejor
y me eché en la cama pensando que había demasiado espacio
(seguramente demasiado espacio desde que no te llevo
en volandas a ella a las cinco de la mañana, que me conozco).
Me he despertado hace un rato, empapado en sudor
y lo primero que he pensado ha sido
que vaya putada que no sea tuyo (el sudor digo).
Seguro que todo esto es porque nos hemos
pasado un sueño más haciéndonos
el amor o follando como locos
(contigo siempre es tan difícil ver la diferencia).
De verdad que esta mañana quería actualizar,
pero no hay poesía que hable de ti bailando infinitos sobre mi cintura,
ni hay métrica que describa como perdías la ropa por la habitación ni,
por descontado, existe corazón o alma que soporte escribir
algo medianamente a la altura de una noche como esta (contigo).
Esta es una de esas mañanas en las que
ni la masturbación es una salida, solo me llevaría un chasco.
Un chasco que me llevaré igualmente a la calle en media hora,
con ganas de ti, cansado y pensándote.
Es una putada empezar el día sabiendo que lo mejor acaba de terminar.
Y de verdad que querría actualizar esta tarde,
pero seguramente aun esté pensando en ti y
no quiero que te canses de mi, quiero que te canses conmigo.
Pues eso, deberían darte las gracias cuando escribo,
pero también deberían culparte un poco cuando no lo hago.

Comentarios
Publicar un comentario