Tengo..mi "arma".

Tengo manojos de inseguridad,
semillas con forma de arrebatos,
ideas a modo de asaltos con arma blanca,
historias para parar el metro que me llevaba a tu parada,
derrotas que te contaría orgulloso
y alguna que otra victoria
de la que no querré hablarte nunca.

Te tengo a ti,
dormida en mi hombro
a expensas de que tengo que irme
porque si no me voy, no podré volver mañana
descubriendo así la única forma de sobrevivir a tus despedidas,
viéndolas como la antesala
de algo mucho mejor.

También tengo cientos de dudas
¿A que sabrán los polvos bajo el mar?
¿Cómo le has puesto a esa constelación que llevas en la espalda?
¿Puedo reinventarte a besos?

Más que explorar, estamos explotando y
¿Sabes?
Es que aún no me creo que puedas ser mía.
Que te quiero,(a mi lado)...
no sé si me explico.
La libertad está sobrevalorada, y a veces solo quiero ser tuyo,
nombrarte al oído las cincuenta libertades que solo nos tomaremos juntos
y recordarle al mundo que si alguna vez me creí el mejor,
fue porque tú me lo dijiste.

Me acompaña una arritmia con nombre, apellidos y un contrato indefinido
que se irá cuando quiera igual que como vino:
Volando,
que al sístole-diástole de mi corazón le sobran cicatrices,
y le faltas tú jugando a ser juez,
dios
y verdugo
bajo la mesa
porque a mi el amor,
me sale del arma
(Tú ya me entiendes).

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