Sueños.

Perdona que te sueñe,
perdona que te secuestre todas las noches
en rincones desprovistos de luz bajo mis sabanas,
te lleve a pasear por las orillas de mares que aun están por descubrir,
y te haga lo que la primavera no se atreve a hacerle a los cerezos
por temor a hacerles daño.
Perdóname,
por no ser capaz de tasar el valor de tus labios,
por no aceptar los kilómetros como moneda de cambio.
No supe hacer la paz con la nostalgia,
y no logro evitar que nos despertemos cada mañana pidiendo más guerra
de la que podemos darnos.
Déjame rimarte las pesadillas,
sé musa, poesía y poema.
Duerme conmigo,
Prueba a pegarte tanto,
tanto,
que quepamos en el mismo sueño
Sueñame,
y que ni se te pase por la cabeza
pedir perdón por hacerlo.

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