A veces.

A veces creo que te necesito,
otras me convenzo de que no eres necesidad. 

Pero enseguida te vuelvo a necesitar
en cuanto imagino un domingo sin ti.
Sin mis esperas y sin tus prisas.
Sin tus llegadas tarde,
ni mis "a tiempo".

A veces te miro
como se miran los sueños que no quieres cumplir
por miedo a que dejen de existir. 

Otras,
sin embargo,
te miro a mi lado,
y eres la mejor realidad que jamás he soñado.

A ratos te veo
y a ratos te observo,
y me quedo con todos los detalles
desde tu boca hasta tu cuello.

Dejo durmiendo la mirada en tus lunares
esperando a que algún lunático venga a salvarme.

-A veces me grabo en la piel
las ganas de no dejar de mirarte nunca-
Y en mis intentos de grabarte con tinta
me he acabado corriendo yo
-ha sido un completo desastre-,
pero es que tienes el desastre más bonito entre las piernas.
Y ojalá cometerte siempre que intente tirarme al vacío por despecho.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hay algo maravilloso en la mente humana.

EL TIEMPO YA NO PASA, ME ADELANTA.

Carta de un tipo de 45 años a su yo de 5