Mira que vistas nos regala Roma
Me he dolido contigo y sin cuidado,
he conseguido entrar en duelo delante de ti
y entrar en ti sin doler.
y entrar en ti sin doler.
Me has ofrecido una espera
y unas prisas que corren de mi cuenta.
y unas prisas que corren de mi cuenta.
Te has quedado sentada mirando el porvenir
por si acaso le daba por volver.
Por pedir, hoy te pido que vuelvas,
que estoy aquí, de martes sin trece,
conmigo y sin ti.
que estoy aquí, de martes sin trece,
conmigo y sin ti.
Que me has acostumbrado a dormir entre semana
con las manos anudadas al contorno de tu piel.
con las manos anudadas al contorno de tu piel.
Y te vas cogiendo trenes, con maletas y entre andenes
mientras París te espera aquí,
como la primera vez que supo de ti.
mientras París te espera aquí,
como la primera vez que supo de ti.
Yo estoy por ahí, esperando tu vuelta,
tragando la vida y con ganas de huir.
tragando la vida y con ganas de huir.
Delante de ti,
en el mismo punto donde me dijiste:
"pequeño, mira qué vistas nos regala Roma"
en el mismo punto donde me dijiste:
"pequeño, mira qué vistas nos regala Roma"

Comentarios
Publicar un comentario